
Sin lugar a dudas, las operaciones bancarias online resultan muy prácticas, hasta tal punto que cientos de miles de clientes de todo el mundo pueden pasar varios meses sin tener que ir al banco. Pero detrás de estas ventajas se esconde un peligro: la seguridad física del banco es mucho más avanzada que la de su propia casa, y a pesar de que el hecho de abrir un banco falso en una calle real o colocar un oficinista fingido tras un mostrador verdadero resulta toda una proeza, en el mundo cibernético eso es pan comido.
No hay duda de que su banco no escatima esfuerzos a la hora de proteger los servidores y sus datos personales. Ya hace años que los bancos controlan esos aspectos de la seguridad. Sin embargo, la posibilidad de contar con acceso directo a su cuenta desde su PC particular le convierte a usted en el eslabón más débil de toda la cadena, y los estafadores lo saben. A ellos les resulta mucho más fácil engañarle para que les facilite sus credenciales bancarias que atacar un banco real bien defendido o intentar manipular sus servidores oficiales. Por suerte, evitar la mayoría de las artimañas que los estafadores utilizan en sus engaños es bastante fácil. Todo lo que necesita es un poco de sentido común y seguir los fáciles consejos que le presentamos a continuación.
Protéjase contra las estafas bancarias online
La mayor amenaza a los clientes de la banca online procede de los phishers (ladrones de datos de identidad), que se hacen pasar por instituciones financieras oficiales. Estos estafadores crean un sitio Web falso de un banco que se parece mucho al sitio auténtico, y envían correos electrónicos a millones de usuarios de Internet, con la esperanza de que alguno de ellos llegue por casualidad a los clientes de ese banco. En estos correos electrónicos se les notifica la existencia de alguna irregularidad en su cuenta bancaria y se les pide que actúen inmediatamente, ya que de lo contrario su cuenta quedará cancelada. Los clientes que siguen las instrucciones se encuentran con que deben responder a una gran cantidad de preguntas en las que se les pide información personal y los datos de sus cuentas bancarias. Se arriesgan a que les vacíen sus cuentas bancarias y que sus equipos queden infectados con virus de búsqueda de información, como caballos de Troya. No obstante, puede aprender a reconocer las señales de peligro indicativas de los fraudes online.
Desconfíe de los mensajes de correo electrónico en los que se pidan datos confidenciales, sobre todo información financiera, ya que las instituciones financieras raramente solicitan, si lo hacen alguna vez, información confidencial por correo electrónico.
Si un correo electrónico que le parece sospechoso contiene un enlace a una página Web, no haga clic en él; en su lugar, escriba la URL de la supuesta empresa en la barra de direcciones del navegador para desplazarse hasta ese sitio Web. También es una buena idea mantener la dirección del banco en su lista de favoritos y acceder a él únicamente mediante ese enlace.
Utilice sitios seguros para enviar y recibir información personal, como el nombre, la dirección, sus contraseñas y, por supuesto, cualquier información relativa a tarjetas de crédito o datos confidenciales. Fíjese en que aparezca un candado o una llave en la parte inferior del navegador o en la barra de tareas del equipo. Un candado cerrado o una llave son signos que indican una conexión segura y encriptada, mientras que un candado abierto o una llave rota señalan una conexión insegura. Si se conecta a un sitio seguro y su navegador le informa de que "el certificado no es válido" por cualquier motivo, cancele la operación inmediatamente y llame a su banco para pedir una aclaración.
Instale un programa antispam de un proveedor de software de seguridad de confianza para reducir los posibles riesgos ocasionados por el spam de phishing. Use un firewall personal, software antivirus y una herramienta antispyware para proteger sus datos contra los piratas informáticos, los emisores de mensajes de phishing (también conocidos como phishers), los virus, los gusanos y los caballos de Troya.
Y por supuesto, no se olvide de instalar todos los parches de seguridad existentes para su sistema operativo y el navegador Web. Todos estos consejos constituyen prácticas de seguridad habituales, pero dado que los estafadores dependen de las vulnerabilidades presentes en los equipos para capturar a sus víctimas, no les brinde ni la más mínima oportunidad.
Tome las mismas precauciones que adopta en su vida diaria.
Cuando va al cajero automático, siempre se coloca delante del teclado mientras introduce su PIN. No deja nunca un talonario de cheques o una cartera abiertos sobre el mostrador mientras habla con el cajero. Y seguro que no depositaría sus ahorros en un edificio desprotegido, que no tuviera ni puertas ni ventanas. Las mismas precauciones y el mismo sentido común son necesarios en las operaciones bancarias online.
Asegúrese de cerrar la sesión correctamente cuando haya finalizado sus operaciones bancarias online.
No guarde la contraseña del banco en el equipo.
No use la misma contraseña que utiliza en las operaciones bancarias online para actividades bancarias que no realice en sitios bancarios.
Controle los extractos bancarios con regularidad. Si percibe alguna irregularidad en su cuenta, póngase en contacto con el banco inmediatamente.
Asegúrese de cerrar la sesión en el sitio del banco cuando haya terminado las operaciones.
Siga en todo momento los términos y las condiciones estipulados por el banco, ya que de este modo estaría protegido si alguno de estos delincuentes llegase a vaciar su cuenta.
Proteja su identidad y su dinero. Reduzca la probabilidad de ser víctima de los engaños de los estafadores; para ello, adopte precauciones todos los días y mantenga su software de seguridad actualizado. Visite Symantec Security Response con regularidad para obtener la información más reciente y mantener todos los componentes de seguridad actualizados.
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