A pesar de que el
robo de identidad y los ataques de "phishing" captan gran parte de la atención, existen otros tipos de fraude en línea que siguen proliferando. Muchos de estos engaños son sólo la versión en línea de estafas tradicionales. El primer paso que debe tomar para empezar a protegerse consiste en descubrir de qué modo otras personas han caído en la trampa de estos engaños en línea.
Éstos son algunos de los tipos más comunes de fraudes que se producen en Internet hoy en día.
- Fraudes de subastas: las estafas relacionadas con subastas se han convertido en el tipo más común de fraude por Internet, y representan el 42% de todas las quejas recibidas por la Unidad de fraudes en Internet de la Liga nacional de consumidores de EE.UU. en los últimos años. Los fraudes de subastas se producen en los casos en los que un artículo que ha ganado en una subasta en línea no le llega nunca, o bien cuando sus características se han falseado de forma significativa.
- Artículos no entregados: los consumidores simplemente no reciben los artículos que han adquirido en Internet. Después de los fraudes en las subastas, éste es el segundo tipo más común de estafa en línea.
- Ofertas económicas falsas: es muy probable que ya haya recibido mensajes de spam con este tipo de propuestas. Una persona, quizá de Nigeria, se pone en contacto con usted porque, al parecer, es el heredero de una importante suma económica. Todo lo que tiene que hacer es proporcionar los datos de su cuenta bancaria y abonar una pequeña cantidad de dinero en concepto de transferencia del dinero a su cuenta. Por supuesto, no hay ni herencia, ni dinero, ni forma de escapar una vez se ha caído en la trampa.
- Cheques falsos para la compra de productos o servicios en este caso, el estafador compra un producto o un servicio, envía al vendedor un cheque por una cantidad superior al precio, y le pide que haga una transferencia por valor del dinero sobrante. El cheque original se rechaza y el vendedor no sólo se queda sin recibir el pago, sino que además pierde el dinero que ha mandado en la transferencia.
- Planes de trabajo en casa y esquemas piramidales: en estos esquemas, se prometen grandes cantidades de dinero a cambio de trabajos realizados en su propia casa o si consigue más distribuidores para un producto determinado. A cambio, la víctima paga por kits de trabajo que nunca recibe, o compra grandes cantidades de un producto que no quiere nadie, o bien invierte en una pirámide que se desmorona antes de obtener ningún tipo de compensación. En todos los casos, el desembolso de dinero supera con creces el beneficio obtenido.
- Préstamos falsos o pago de una cuota para obtener créditos: a menudo basados en mensajes de spam, se trata de falsas promesas de concesión de préstamos, sobre todo para ayudar a ciertos consumidores a saldar sus deudas o a mejorar su situación de crédito. En estas estafas, el prestamista pide una cuota para sufragar los gastos de solicitud del crédito y luego desaparece del mapa.
- Fraudes relacionados con organizaciones benéficas: suelen aparecer cuando se producen desastres naturales y otras tragedias, que algunos embaucadores aprovechan para hacerse pasar por organizaciones benéficas legítimas en correos electrónicos y sitios Web destinados a obtener el dinero de donantes bien intencionados.
- Subvenciones gubernamentales falsas: el estafador se pone en contacto con usted con el pretexto de que siempre ha sido muy cumplidor con sus impuestos, y le pide cierta cantidad de dinero o los datos de su cuenta para que se pueda procesar la solicitud de la subvención a la que tiene derecho. La subvención, igual que las organizaciones benéficas falsas, es un engaño.
A la hora de tratar con productos, servicios, oportunidades de inversión y donaciones en Internet,
la palabra clave es precaución. Los consejos que aparecen a continuación pueden ayudarle a identificar y a evitar algunas de las estafas más comunes en Internet:
- No haga negocios ni envíe dinero a organizaciones en las que no confíe o cuya veracidad no pueda comprobar.
- Acuda a la agencia de protección al consumidor de su ciudad y consulte en la oficina de buenas prácticas comerciales para comprobar que no existe ninguna queja relacionada con una organización que le resulte desconocida.
- Confirme los supuestos datos de contacto de las organizaciones con las que no esté familiarizado, como por ejemplo las direcciones físicas, los números de teléfono y los domicilios sociales. No establezca ningún tipo de contacto comercial con las organizaciones que no proporcionen esta información sin ningún tipo de restricción.
- Asegúrese de que comprende todas las normas de una subasta antes de participar en ella.
- Antes de pujar por un artículo, haga todo lo que esté en su mano para confirmar el historial y los datos de contacto del vendedor en la subasta.
- No adquiera piezas de coleccionista o artículos únicos en las subastas por Internet. Si no puede examinar el artículo de antemano, ¿cómo puede estar seguro de que es auténtico?
- No envíe dinero en efectivo ni realice transferencias para comprar productos o servicios en línea o en subastas.
- Insista en recibir un recibo por el valor exacto de los productos o servicios que ha vendido por Internet. No ingrese nunca un cheque que haya recibido por un valor superior al precio negociado.
- Incluso si conoce a la organización benéfica, confirme por teléfono su solicitud en línea antes de realizar la donación.
- Utilice el sentido común cuando responda a ofertas para conseguir dinero fácil. Si parece ser demasiado bueno para ser verdad, es más que probable que sea una estafa.
- Extreme las precauciones si recibe peticiones no solicitadas para el pago de sumas de dinero por adelantado por parte de supuestos prestamistas, agencias gubernamentales u otras organizaciones.
- Realice todas las transacciones en línea con tarjetas de crédito en sitios Web seguros. Incluso si ha tomado todas las precauciones debidas y ha decidido realizar un negocio con una persona, no hay ningún motivo que le impida usar el método de pago más seguro.
En Internet hay una auténtica plaga de fraudes en línea; sin embargo, si toma las precauciones necesarias, hace uso del sentido común y se mantiene bien informado, podrá mantener sus finanzas seguras.