Seguridad: Cuidado con las ideas erróneas

1 de mayo de 2008
Resumen La siguiente es una situación típica para los expertos en seguridad informática, pero aún es un misterio para la mayoría de los usuarios: ¿cómo es posible que un equipo que sólo se conecta a Internet, sin que se abra ningún archivo, sea infectado por un virus? ¿No es necesario abrir un mensaje de correo electrónico para que se produzca la infección?
Este tipo de información errónea permite a los creadores de los virus engañar a los usuarios de Internet con mayor facilidad. También facilita esta tarea la confianza excesiva que los usuarios depositan en su protección. A continuación, se presentan cinco ejemplos.

1. Para que un virus infecte el equipo, se debe abrir un archivo o un correo electrónico contaminado.

Esto era verdad hace algunos años, pero ya no es así, dado que han aparecido virus más recientes que actúan como hackers y combinan varias técnicas de ataque. Estos virus circulan por Internet y entran en los equipos de las víctimas aprovechando las fallas de diversos programas de software, en especial (aunque no exclusivamente) de Windows e Internet Explorer. Estos virus, que no requieren intervención del usuario para actuar, analizan la Web en busca de nuevas víctimas que no hayan actualizado su software. El virus Gaobot, que apareció a comienzos de febrero de 2005, empleaba este método para encontrar sus víctimas. Los gusanos Korgo, Blaster y Sasser también aplicaban esta técnica para diseminarse.

2. Instalar un programa antivirus en el equipo brinda una protección adecuada.

Si el programa antivirus no está actualizado, no puede brindar una protección eficaz. Esto se debe a que, para detectar nuevos virus, el programa antivirus debe conocer las firmas de dichos virus, es decir, las características de estas amenazas. Por lo tanto, es recomendable configurar el programa antivirus para que realice actualizaciones automáticas regulares. Sin embargo, este procedimiento no es suficiente para garantizar una protección completa. Si no se actualizan los programas de software a fin de reparar sus fallas, incluso los virus que se eliminaron pueden volver a atacar. Con respecto a otros problemas de seguridad, como intentos de intrusión o spyware, un programa antivirus no es suficiente. Para evitar este tipo de riesgos, se debe instalar un firewall, así como una solución anti software espía.

3. Abrir un mensaje de correo electrónico de un remitente conocido no presenta riesgos.

Por el contrario. La mayoría de los virus que se propagan por correo electrónico utilizan la agenda de direcciones de la víctima para propagarse. Por este motivo, debe prestar el doble de atención a los mensajes de remitentes conocidos. Sea especialmente cuidadoso con los mensajes escritos en idioma extranjero si no hay motivos para que el remitente utilice dicho idioma. Si recibe un mensaje de correo electrónico que despierta su curiosidad (como el virus Bropia, que supuestamente contiene imágenes eróticas, o Bobax, que supuestamente contiene imágenes de Saddam Hussein muerto), elimínelo de inmediato.

4. Los intentos de intrusión sólo afectan a los usuarios con conexiones de Internet de alta velocidad.

Si bien es verdad que los usuarios que utilizan Internet durante largos períodos con una conexión de alta velocidad están más expuestos a las amenazas, el factor de riesgo no es el tipo de conexión, sino el tiempo que pasan conectados. Por lo tanto, el riesgo para quien se conecta mediante un módem, pero pasa mucho tiempo en Internet, es igual al de otros usuarios. Este hecho fue demostrado por un estudio de Symantec realizado en 2002, en el cual se observó que los firewalls bloquean un promedio de 50 intentos de intrusión por día.

5. No guardo datos confidenciales en mi equipo, por lo tanto, no hay razón para que el software espía se instale en él.

El objetivo de la mayor parte del spyware no es obtener información confidencial (como el número de una tarjeta de crédito o contraseñas), sino registrar las acciones y los movimientos del usuario en Internet. Se espía cada sitio que el usuario visita y cada vínculo que emplea a fin de mostrar publicidad seleccionada de acuerdo con sus intereses. Este software espía, también conocido como adware, utiliza los recursos del sistema y enlentece el equipo. Lo que es peor, cuando proviene de sitios con contenido para adultos, puede mostrar imágenes no adecuadas para los niños.